La nueva submarca de XREAL debuta en China con unas gafas XR económicas mientras la compañía vuelve a caminar peligrosamente cerca del drama legal con las marcas registradas
Hay empresas tecnológicas que parecen incapaces de lanzar un producto sin provocar al menos una pequeña crisis de identidad corporativa por el camino. Y sinceramente, XREAL empieza a especializarse peligrosamente en ese deporte. La compañía acaba de anunciar en China una nueva submarca llamada XBX, presentada junto a sus nuevas gafas XR económicas XBX A01, y claro… basta leer el nombre dos veces para que media industria levante lentamente una ceja mirando hacia Microsoft.
Porque sí, pronunciar “XBX” en voz alta suena sospechosamente parecido a “Xbox”. Y teniendo en cuenta que XREAL ya tuvo que cambiar oficialmente de nombre hace unos años tras una disputa legal relacionada con Epic Games y el término “Nreal”, digamos que volver a jugar con nombres peligrosamente similares no parece precisamente la decisión más relajada del mundo corporativo.
Aun así, más allá del potencial festival de abogados que podría venir en el futuro si la marca sale oficialmente de China, lo cierto es que el movimiento tiene bastante sentido desde el punto de vista comercial. XREAL está atacando directamente el mercado de las gafas XR asequibles con un dispositivo pensado para consumo multimedia tradicional, videojuegos y productividad portátil, todo ello a un precio considerablemente más bajo que el de buena parte de su catálogo actual.
Y viendo cómo se está calentando el mercado de las gafas inteligentes y la XR ligera, queda bastante claro que nadie quiere quedarse fuera de la fiesta.

Las XBX A01 quieren llevar las gafas XR al público más casual con un precio mucho más agresivo
Las nuevas XBX A01 llegan con unas especificaciones bastante interesantes teniendo en cuenta su posicionamiento económico. Las gafas incluyen un campo de visión de 50 grados, soporte HDR10, conversión SDR a HDR en tiempo real y ópticas tipo birdbath capaces de alcanzar hasta 1.600 nits de brillo utilizando paneles micro-OLED de Sony.
Todo ello en un dispositivo de apenas 62 gramos que, al igual que otros productos de XREAL, está pensado principalmente para consumir contenido tradicional conectado físicamente a móviles, tablets, portátiles o consolas portátiles. Vamos, el típico gadget que uno compra pensando “esto es para productividad” y termina usando para ver vídeos de YouTube tumbado en el sofá mientras ignora responsabilidades adultas durante horas.
Eso sí, para alcanzar ese precio reducido también han tenido que hacer ciertos sacrificios. Las XBX A01 eliminan elementos presentes en modelos superiores de la marca, como sensores de cámara, oscurecimiento electrocrómico o incluso el sistema de audio “Sound by Bose” que aparecía en otros dispositivos de XREAL.
A cambio, el dispositivo cuesta únicamente 1.799 yuanes, unos 265 dólares al cambio aproximado, convirtiéndose oficialmente en las gafas XR más baratas lanzadas hasta ahora por la compañía. Y sinceramente, ahí está probablemente la parte realmente importante de todo este anuncio. Porque mientras gigantes como Apple siguen explorando dispositivos XR prohibitivos para la mayoría de bolsillos humanos normales, empresas como XREAL parecen querer conquistar el mercado casual mucho antes.
XREAL vuelve a jugar con fuego tras el caso Nreal y Epic Games
Lo verdaderamente curioso de todo esto no son las gafas en sí, sino el enorme “¿en serio otra vez?” que sobrevuela el nombre de la submarca. Porque quienes lleven tiempo siguiendo el sector XR recordarán perfectamente que antes de llamarse XREAL, la compañía operaba bajo el nombre de Nreal.
El problema llegó cuando Epic Games consideró que “Nreal” sonaba demasiado parecido a Unreal Engine, iniciando una disputa de marca registrada que terminó obligando a la empresa a rebranding completo en 2023. Y claro, después de sobrevivir a algo así, uno imaginaría que el departamento legal tendría ahora mismo una alarma automática cada vez que alguien propone un nombre remotamente parecido al de otra compañía gigantesca.
Pero aquí estamos: XBX aterriza en escena y media internet ya está imaginando a los abogados de Microsoft ajustándose lentamente la corbata.
De momento, la situación parece mantenerse limitada al mercado chino, aunque hay un detalle bastante llamativo: ya existe una versión en inglés de la web oficial de XBX, aunque curiosamente sin enlaces de compra internacionales. Eso deja bastante abierta la posibilidad de que la compañía esté estudiando una expansión global… o simplemente tanteando el terreno antes de que alguien les mande un correo legal de cuarenta páginas.

Project Aura y el futuro Android XR: el verdadero gran objetivo de XREAL
Más allá del nombre polémico y las nuevas gafas económicas, este movimiento también deja bastante clara la estrategia general de XREAL. La compañía está intentando cubrir simultáneamente dos frentes muy distintos del mercado XR.
Por un lado, quiere dominar la gama baja y casual con dispositivos relativamente asequibles orientados al consumo multimedia portátil. Pero por otro, también prepara su gran salto al mercado AR avanzado gracias a Project Aura, el ambicioso proyecto desarrollado junto a Google.
Y ojo, porque ahí la cosa ya empieza a ponerse seria de verdad. Project Aura será oficialmente el primer dispositivo comercial basado en el sistema operativo Android XR, además de convertir a XREAL en el socio principal de hardware AR para Google fuera de China.
El dispositivo debería lanzarse en algún momento de este mismo año y apunta directamente al futuro mercado de gafas inteligentes avanzadas donde competirán nombres gigantescos como Meta, Samsung o la propia Apple. Vamos, la típica guerra tecnológica multimillonaria donde todos prometen cambiar el futuro de la humanidad mientras nosotros solo queremos unas gafas que no nos dejen con la batería del móvil muerta en veinte minutos.
Sea como sea, lo que queda claro es que XREAL está acelerando muchísimo su presencia en el mercado XR. Y aunque el nombre XBX pueda terminar provocando más de una reunión incómoda entre abogados… sinceramente, también deja bastante claro que la compañía ya no quiere pasar desapercibida.
