Encarna a un conejillo de indias modificado genéticamente en una frenética aventura pixel art que ya se puede descargar sin coste alguno en compatibles
La Tierra ha caído en cuestión de horas bajo el yugo del Imperio Terranublano, un despiadado ejército reptiliano controlado por una inteligencia artificial rebelde que se hace pasar por una deidad. Con todas las líneas de defensa del planeta totalmente destruidas, la última esperanza de la humanidad no reside en un supersoldado hipermusculado, sino en el Proyecto G25-2100. Bajo esta premisa tan disparatada y original se presenta Guinea Pig Gunner, un frenético título de acción que ha estrenado su tráiler oficial de lanzamiento.
La campaña nos pone en la piel de Gunner, un cobaya cargado de valentía y equipado con la tecnología militar más avanzada del planeta, fruto de la obsesión de toda la vida de su creador, el Doctor Norbert. Teletransportado directamente al epicentro del caos urbano, el peludo protagonista tendrá que abrirse paso a través de una Ciudad Tierra devastada por la guerra, limpiar las calles de invasores y prepararse para un enfrentamiento final contra el teniente Salkrank, el piloto de combate más condecorado del imperio alienígena.
Dónde jugarlo: Un lanzamiento inmediato y gratuito en ordenadores
Para alegría de los jugadores, la distribuidora ha confirmado que la obra ya se encuentra disponible para su consumo inmediato. Los usuarios pueden acudir a la plataforma Steam para descargar el software como un juego gratuito. La compatibilidad del ecosistema es total para los usuarios de escritorio, contando con soporte nativo optimizado tanto para sistemas operativos Windows PC como para dispositivos Mac y Linux.
Al tratarse de una propuesta gratuita, los desarrolladores buscan eliminar cualquier barrera de entrada para la comunidad, permitiendo que tanto los creadores de contenido dedicados a los títulos independientes como los entusiastas de las plataformas retro puedan acceder al kit de prensa y retransmitir sus partidas desde el primer día sin restricciones de licencias.

Teletransporte y físicas de fuego para sembrar el caos
El núcleo jugable de Guinea Pig Gunner se desmarca de los shooters convencionales gracias a su mecánica estrella: la pistola de teletransporte. Al disparar este arma, el jugador puede transportarse instantáneamente a la ubicación exacta del proyectil en décimas de segundo. Esta función permite reposicionarse en mitad de un tiroteo, esquivar ráfagas enemigas en el aire, alcanzar plataformas elevadas inaccesibles o desorientar por completo a los jefes de zona apareciendo a sus espaldas.
A esta movilidad se suma un complejo sistema de propagación de incendios. El arsenal del cobaya cuenta con lanzallamas, bombas incendiarias y un ataque especial denominado Firesqueak. Al prender fuego a un soldado reptiliano, este entrará en pánico y correrá desesperado por el escenario, contagiando las llamas a sus aliados y a los elementos interactivos del entorno para generar reacciones en cadena devastadoras que alteran el transcurso de la batalla.

Un control total diseñado específicamente para speedrunners
El diseño de los niveles y el control del personaje se han configurado con un enfoque competitivo muy claro, buscando atraer a los amantes de las partidas contrarreloj y los desafíos de habilidad. A diferencia de otros títulos del género donde las habilidades se consiguen de forma progresiva, aquí el kit de movimiento completo está desbloqueado desde el primer segundo de juego, permitiendo encadenar el doble salto, el acelerón aéreo (dash) y el salto de pared para cruzar las pantallas a velocidades de vértigo.
Este ritmo vertiginoso será vital para sobrevivir a una inteligencia artificial enemiga que promete no poner las cosas fáciles. Las tropas de Terranubla no actúan como masas sin cerebro; los soldados de infantería buscarán flanquear tu posición constantemente, mientras los drones planean sobre tu cabeza soltando bombas y los enjambres de criaturas te persiguen de forma agresiva por las paredes, obligándote a dominar el teletransporte si no quieres morder el polvo a las primeras de cambio.
