El nuevo juego de Antoine Latour y Mythwright mezcla automatización, experimentación y más de cien elementos por descubrir en un mundo infinito
La automatización se ha convertido en uno de esos géneros capaces de absorber horas de vida sin que el jugador se dé cuenta. Uno empieza colocando una cinta transportadora para mover un par de recursos y, cuando quiere mirar el reloj, resulta que ha anochecido, ha cenado sin darse cuenta y está diseñando una red industrial que desafía cualquier normativa de seguridad laboral imaginable. Precisamente a ese público apunta Fakutori, un nuevo proyecto que acaba de ser presentado oficialmente y que promete combinar construcción de fábricas, experimentación y descubrimiento constante en una propuesta mucho más ambiciosa de lo que aparenta a primera vista.
Desarrollado por el creador independiente francés Antoine Latour y publicado por Mythwright, estudio especializado en títulos de estrategia, gestión y simulación, Fakutori llegará a Steam durante 2026 con una idea tan sencilla como atractiva: utilizar los cuatro elementos clásicos para crear nuevos materiales, automatizar procesos y expandir una fábrica que no dejará de crecer.
Una aventura de alquimia industrial donde todo empieza con tierra, agua, fuego y aire
La propuesta arranca con los elementos más conocidos de la historia de la humanidad. Tierra, agua, fuego y aire sirven como base para comenzar una cadena de descubrimientos que irá desbloqueando materiales cada vez más complejos y sorprendentes.
Cada elemento posee propiedades únicas que pueden combinarse con otras para generar nuevos bloques y recursos. Lo interesante es que el sistema parece apostar por la experimentación constante, permitiendo que cada nuevo hallazgo abra caminos completamente diferentes para seguir desarrollando la fábrica.
Según han confirmado sus responsables, el juego incluirá más de cien elementos distintos por descubrir. Entre ellos encontraremos materiales tan peculiares como ectoplasma, antimateria o incluso estrellas fugaces, ampliando enormemente las posibilidades de producción y construcción.
Todo ello se desarrolla en un mundo infinito donde el espacio deja de ser una limitación. En otras palabras, si eres de los que disfrutan construyendo fábricas absurdamente grandes hasta el punto de olvidar dónde empezó todo, aquí tendrás terreno de sobra para perderte durante horas.

Los experimentos importan tanto como la producción
Uno de los aspectos más llamativos de Fakutori es que no todo gira alrededor de combinar materiales dentro de una máquina. Algunos bloques reaccionan físicamente entre sí de maneras inesperadas, añadiendo una capa adicional de descubrimiento y creatividad.
Los desarrolladores plantean situaciones tan curiosas como mezclar hielo con lava, lanzar una geoda desde una gran altura o provocar el impacto de una estrella fugaz sobre un bloque de tierra. Cada una de estas acciones puede generar resultados únicos y desbloquear nuevos materiales para el compendio del jugador.
Este planteamiento convierte la curiosidad en una herramienta tan importante como la optimización. No basta con construir líneas de producción eficientes; también habrá que probar ideas extrañas y experimentar constantemente para descubrir todos los secretos que esconde el juego.

Una automatización accesible para novatos y suficientemente profunda para expertos
Aunque el género de las fábricas suele intimidar a muchos jugadores por la complejidad de algunos de sus exponentes más conocidos, Fakutori pretende ofrecer una experiencia más accesible sin renunciar a la profundidad.
Para ello contará con diferentes herramientas de automatización, incluyendo combinadores, empujadores programables y cintas transportadoras que permitirán crear cadenas de producción cada vez más elaboradas. A medida que la fábrica crezca, también lo harán las posibilidades estratégicas para optimizar recursos y descubrir nuevas combinaciones.
El objetivo final será completar el compendio de elementos y encontrar bloques legendarios capaces de mejorar el rendimiento de toda la instalación. Una meta que suena sencilla sobre el papel, pero que probablemente acabará convirtiéndose en una obsesión para los amantes de la automatización. Ya sabemos cómo funcionan estas cosas: «solo voy a colocar una cinta más» suele ser una mentira que nos contamos a nosotros mismos.

Un proyecto personal cargado de personalidad
Según explica Antoine Latour, la intención detrás de Fakutori siempre fue crear una experiencia relajada pero repleta de posibilidades, capaz de atraer tanto a veteranos del género como a jugadores que nunca han tocado un constructor de fábricas.
El desarrollador, conocido anteriormente por trabajos como Maestria y Bomb Club Deluxe, ha querido combinar sistemas complejos con una presentación accesible y un universo lleno de sorpresas. Viendo la cantidad de elementos disponibles y el énfasis que se pone en la experimentación, parece que la propuesta tiene argumentos suficientes para llamar la atención dentro de un género que cada vez cuenta con más seguidores.
Por el momento, Fakutori tiene previsto su lanzamiento en Steam a lo largo de 2026. Si consigue equilibrar accesibilidad, creatividad y profundidad como promete, podría convertirse en una de esas pequeñas sorpresas capaces de secuestrar cientos de horas de juego sin que apenas nos demos cuenta.

