Thoughtfish prepara la segunda gran actualización visual de How to God con nuevos escenarios, vegetación renovada y más mejoras gráficas para Meta Quest
Ser un dios no debería ser un trabajo sencillo. Crear civilizaciones, alterar ecosistemas, decidir el destino de criaturas diminutas y soportar que tus seguidores hagan exactamente lo contrario de lo que esperabas ya requiere bastante paciencia. Si además tienes que hacerlo rodeado de árboles feos y montañas que parecen modeladas un domingo por la tarde con sueño, la experiencia pierde parte de la magia divina. Y parece que en Thoughtfish tenían claro que había llegado el momento de intervenir.
El estudio berlinés ha anunciado una nueva actualización artística para How to God, su exitoso simulador exclusivo de VR, que vuelve a recibir una importante mejora visual dentro de un ambicioso plan de renovaciones gráficas. Esta nueva actualización supone la segunda gran mejora estética del juego y forma parte de una serie de cuatro actualizaciones destinadas a transformar progresivamente la experiencia siguiendo las peticiones de la comunidad.
La noticia llega además en un momento importante para el título, que continúa consolidándose como uno de los simuladores divinos mejor valorados dentro del ecosistema de realidad virtual. Porque sí, ser una deidad virtual está muy bien, pero hacerlo mientras el mundo que gobiernas se vuelve cada vez más espectacular siempre ayuda bastante.
Bosques renovados, terrenos mejorados y un mundo mucho más vivo
La nueva actualización artística introduce una importante renovación visual centrada especialmente en los escenarios y la naturaleza del juego. Entre los cambios más destacados encontramos una vegetación completamente rediseñada y mejoras profundas en el terreno de los mapas, afectando tanto a las texturas como a la elevación y estructura del entorno.
Aunque pueda parecer una mejora pequeña sobre el papel, este tipo de detalles suelen cambiar enormemente la percepción visual dentro de la VR. Al fin y al cabo, la realidad virtual tiene una relación curiosa con los gráficos: un árbol visto en una pantalla puede parecer correcto; ese mismo árbol flotando delante de tu cara a tamaño real puede convertirse de repente en algo mucho más evidente… especialmente si parece una escoba con hojas pegadas.
Precisamente por eso Thoughtfish parece estar apostando por un enfoque progresivo y detallista, puliendo capa a capa cada aspecto visual del juego. La intención no es únicamente mejorar gráficos porque sí, sino conseguir mundos más inmersivos y coherentes donde la sensación de presencia gane todavía más fuerza.

Una evolución basada directamente en lo que pide la comunidad
Uno de los aspectos más interesantes detrás de esta serie de mejoras es que el estudio asegura estar construyendo una experiencia mucho más guiada por los jugadores. Según explica Thoughtfish, estas actualizaciones forman parte de una estrategia para adaptar el juego a las peticiones y comentarios de la comunidad.
La primera gran actualización artística llegó hace apenas unas semanas y ahora este segundo paso continúa esa evolución. Pero la hoja de ruta no termina aquí. Todavía quedan otras dos mejoras previstas durante las próximas semanas, lo que sugiere que el estudio pretende seguir remodelando progresivamente buena parte del aspecto visual del juego.
Y sinceramente, es una estrategia bastante inteligente. Porque pocas cosas funcionan peor que lanzar un juego, encerrarse en una habitación y actuar como si los jugadores no existieran. La historia reciente de la industria está llena de proyectos que aprendieron esa lección demasiado tarde… normalmente acompañados por foros en llamas y usuarios muy enfadados escribiendo mensajes en mayúsculas.

Meta Quest recibe primero la actualización mientras Steam espera su turno
La actualización estará disponible oficialmente el próximo 28 de mayo para la versión de Meta Quest, mientras que la edición de Steam recibirá estas mejoras más adelante, aunque por ahora Thoughtfish todavía no ha confirmado una fecha concreta.
Detrás del estudio además hay una filosofía tecnológica bastante particular. Fundada en Berlín en 2013, Thoughtfish trabaja desde hace años en experiencias que mezclan elementos digitales y datos del mundo real para enriquecer la inmersión. Uno de sus proyectos más conocidos es COALA, una herramienta orientada a integrar información real en proyectos de desarrollo.
Mientras llegan las próximas mejoras, How to God continúa demostrando algo bastante curioso: incluso un juego donde haces literalmente de dios puede seguir evolucionando gracias a algo mucho más poderoso… una comunidad con opiniones. Y cualquiera que haya usado internet durante más de cinco minutos sabe perfectamente que eso sí da miedo.
