El histórico ejecutivo de Oculus y antiguo fundador de Naughty Dog deja la compañía en un momento delicado para la estrategia de videojuegos de Meta
Uno de los nombres más veteranos de la historia reciente de la realidad virtual acaba de cerrar etapa. Jason Rubin, ejecutivo clave en la estrategia de contenido de Oculus, Facebook y posteriormente Meta, ha abandonado la compañía después de doce años formando parte de su estructura.
Rubin era uno de los pocos ejecutivos que seguían en la empresa desde la época inicial de Oculus tras su compra por Facebook en 2014. De hecho, solo Michael Abrash lleva más tiempo dentro de la organización procedente de aquella primera generación. Durante más de una década, Rubin fue uno de los responsables directos de la estrategia de videojuegos y contenido VR, trabajando estrechamente con figuras como Mark Zuckerberg y Andrew Bosworth en el desarrollo del ecosistema de la compañía.
En un comunicado publicado tras anunciar su marcha, Rubin calificó la decisión como “difícil”, asegurando que siente una profunda gratitud por el liderazgo de la empresa y por el trabajo realizado junto a sus compañeros.
De fundador de Naughty Dog a uno de los arquitectos del ecosistema VR de Oculus
Antes de su etapa en Meta, Jason Rubin ya era una figura conocida en la industria del videojuego. En 1984 cofundó Naughty Dog, el estudio responsable de franquicias tan influyentes como Crash Bandicoot o Jak and Daxter, además de sentar las bases de lo que más tarde se convertiría en éxitos como Uncharted y The Last of Us.
Rubin abandonó Naughty Dog en 2004 y años más tarde, en 2012, asumió el cargo de presidente en THQ. Aquella etapa fue breve y complicada, ya que la compañía se encontraba en una situación financiera crítica y terminaría declarando bancarrota menos de un año después.
Su siguiente gran capítulo profesional comenzó en 2014, cuando se unió a Oculus VR apenas unos meses después de que Facebook anunciara la compra de la startup. Desde entonces, su papel dentro de la empresa no dejó de crecer.

El responsable de construir el catálogo inicial de la VR moderna
En sus primeros años dentro de Oculus, Rubin ocupó el puesto de responsable de Worldwide Studios, supervisando el desarrollo de contenido para el ecosistema de Oculus Rift. Fue una etapa clave, ya que la VR moderna necesitaba algo más que hardware: necesitaba juegos capaces de convencer al público de que la tecnología tenía futuro.
Bajo su liderazgo se impulsaron múltiples iniciativas de desarrollo propias y colaboraciones con estudios externos. Aquellos proyectos ayudaron a construir el catálogo inicial de Rift, incluyendo experiencias pensadas tanto para el mando tradicional de Xbox con el que se lanzó el visor como para los posteriores Oculus Touch, que llegaron meses después y redefinieron la interacción en VR.
A partir de ahí, su rol dentro de la compañía fue ampliándose conforme Oculus se integraba cada vez más dentro de Facebook, y más tarde dentro de Meta.
Un cargo que evolucionó con la ambición del metaverso
El título oficial de Jason Rubin cambió varias veces a lo largo de los años, reflejando también los cambios estratégicos de la empresa. Pasó de ser vicepresidente de contenido VR a asumir responsabilidades cada vez más amplias relacionadas con juegos, plataformas sociales y proyectos vinculados al metaverso.
En distintos momentos ocupó cargos como vicepresidente de AR/VR Content & Partnerships, vicepresidente de Special Gaming Initiatives, vicepresidente de Play y finalmente vicepresidente de Metaverse Content / Creative.
En la práctica, Rubin terminó supervisando gran parte de las iniciativas de videojuegos dentro del ecosistema de Meta, incluyendo proyectos en Quest, Facebook Portal, Messenger y el servicio de Facebook Cloud Gaming. Durante años fue, esencialmente, el principal responsable del área de gaming dentro de la compañía.

Una salida que llega en medio de cambios importantes en Meta
Oficialmente, Rubin ha explicado que su salida responde simplemente a un cambio personal de rumbo. Según sus propias palabras, ahora quiere dedicar tiempo a una nueva pasión: la fotografía de fauna salvaje.
Sin embargo, el momento elegido para su marcha resulta llamativo. La salida del ejecutivo se produce apenas dos meses después de que Meta cerrara tres estudios de videojuegos VR que había adquirido en años anteriores, aplicara recortes en otro equipo interno y cancelara la secuela de Batman: Arkham Shadow.
Rubin había trabajado estrechamente con muchos de esos estudios durante casi una década, impulsando el desarrollo de títulos para el ecosistema Quest. Aunque el propio ejecutivo no ha vinculado su salida con estos cambios, resulta difícil ignorar que su marcha coincide con una aparente reorientación estratégica dentro de Meta en lo que respecta al desarrollo de videojuegos VR.
Y teniendo en cuenta el momento actual de la industria, la pregunta queda flotando en el aire: cuando uno de los principales arquitectos del catálogo de la VR moderna decide dar un paso al lado… es inevitable preguntarse qué viene después.
