Steel Century Groove, el debut del estudio independiente Sloth Gloss Games, ya puede jugarse en PC con Windows a través de Steam. Un RPG rítmico protagonizado por mechas, robots gigantes y combates musicales que no se cortan un pelo a la hora de mezclar géneros, ideas locas y mucho ritmo. Aquí no se salvan mundos con discursos épicos, sino a base de BPM bien medidos y puñetazos coreografiados.
Detrás del proyecto está Andrew Gaubatz, desarrollador con más de una década de experiencia profesional en la industria, con trabajos previos en títulos como Star Wars: Uprising o Torchlight III. Steel Century Groove es su primer juego como proyecto propio, y desde luego no es un debut tímido: es ruidoso, colorido y completamente consciente de lo absurdo de su propuesta.
De piloto novato a campeón del ritmo mecánico
En Steel Century Groove encarnas a un joven piloto de mechas decidido a pasar de ser un cero a la izquierda a convertirse en una auténtica leyenda del groove. La historia nos sitúa miles de años después de que la humanidad evitara un apocalipsis, dejando tras de sí un legado peculiar: antiguas máquinas de guerra reconvertidas en bailarines robóticos gigantes que ahora se enfrentan en duelos musicales por todo el país.
El viaje te lleva desde tu ciudad natal hasta escenarios cada vez más extravagantes, enfrentándote a otros luchadores del boogie mecánico mientras demuestras que el ritmo también puede ser un arma. Todo gira en torno a la amistad, la rivalidad y la búsqueda de la armonía, con un tono ligero que no se toma demasiado en serio… pero que funciona precisamente por eso.

Combate rítmico, progresión RPG y personalización a ritmo de BPM
La jugabilidad de Steel Century Groove combina sistemas clásicos de RPG con combates basados en el ritmo. A lo largo de la aventura puedes formar y mejorar un escuadrón de robots gigantes, subiéndolos de nivel, ajustando sus configuraciones y desbloqueando habilidades y mods que cambian por completo el desarrollo de los enfrentamientos.
Minidrones bailarines, golpes críticos, contraataques y sinergias entre habilidades permiten transformar un grupo de chatarra oxidada en auténticas superestrellas del baile mecánico. El control está pensado tanto para ratón y teclado como para mando, y cada combate exige precisión, atención al tempo y una buena lectura del ritmo si no quieres acabar haciendo el ridículo en la pista.

Música, escenarios imposibles y rejugabilidad constante
Uno de los grandes pilares del juego es su apartado sonoro. Steel Century Groove cuenta con una banda sonora original compuesta por October Williamson, además de música de combate con licencia. En total, el juego incluye 24 pistas licenciadas pensadas específicamente para el modo streaming, evitando problemas de derechos de autor, algo que más de un creador agradecerá.
Además, el juego permite importar archivos MP3 propios, generando coreografías y efectos visuales de forma procedural. Para los más obsesivos del ritmo, es posible ajustar manualmente los BPM y los tiempos fuertes para maximizar la precisión. Todo esto se desarrolla en escenarios tan surrealistas como un parque de atracciones nevado, un resort lunar para ultrarricos o las ruinas submarinas de San Francisco, dejando claro que aquí la imaginación va sin freno.
Steel Century Groove ya está disponible en PC por 19,99 euros, con un descuento de lanzamiento del 10 %. Un título que no pretende ser serio, pero sí memorable, y que demuestra que el RPG, el ritmo y los mechas pueden convivir en una misma pista de baile. Porque si el futuro no tiene robots gigantes bailando, sinceramente, no lo queremos.
