El clásico de fantasía renace en realidad virtual con una versión optimizada para el visor más potente de PlayStation
Hoy es el día. Shadowgate VR: The Mines of Mythrok llega por fin a PlayStation VR2, abriendo las puertas a una de las aventuras de fantasía más emblemáticas reimaginada para la realidad virtual moderna. Es el renacer de un clásico, adaptado con mimo y optimizado para exprimir cada milímetro de inmersión que ofrece el visor de Sony. Quienes crecieron explorando mazmorras, resolviendo acertijos imposibles o enfrentando monstruos imposibles ahora pueden sumergirse literalmente en ese mundo… y quienes lo descubran por primera vez se encontrarán ante una experiencia que se siente nueva, profunda y contundente.
La propuesta es clara: un viaje en primera persona por un reino enano perdido, plagado de magia ancestral, pasadizos ocultos, guardianes colosales y un ambiente que mezcla misterio y peligro en cada recodo. Armado con una varita cargada de hechizos, un escudo encantado y acompañado por Odín, un cuervo sarcástico que no se calla ni debajo del agua, el jugador se adentra en una mina que guarda secretos enterrados durante siglos. Shadowgate siempre ha sido sinónimo de exploración y tensión, y esta versión VR mantiene esa esencia, llevándola a un nivel de presencia difícil de expresar sin tener el visor puesto.
La versión definitiva de Shadowgate VR cobra vida en PS VR2
La llegada del juego a PS VR2 no es un simple port, sino una edición afinada para aprovechar todas las capacidades técnicas del visor. El título funciona hoy a 90 Hz nativos, lo que transforma cada giro de cámara, cada destello de magia y cada descenso en vagoneta en una experiencia precisa, fluida y sin distracciones. La claridad visual y la inmediatez de las animaciones potencian la sensación de estar físicamente dentro de las minas, rodeado de roca, fuego y oscuridad viva.
Los mandos Sense añaden una capa táctil muy importante: los gatillos adaptativos transmiten la tensión al lanzar hechizos o bloquear ataques con el escudo, mientras que la háptica detallada permite sentir desde impactos leves hasta vibraciones profundas cuando la mina entera parece temblar bajo tus pies. El seguimiento ocular aporta precisión extra a la magia elemental, logrando que apuntar no sea solo intuitivo, sino casi instintivo. Y para rematar, la vibración del propio visor subraya los momentos clave, como si Mythrok respirara contigo.
El resultado es un Shadowgate que no solo se juega: se siente.

Un clásico reinventado para una nueva era de exploración y magia
Shadowgate ha pasado por múltiples generaciones de PlayStation, pero The Mines of Mythrok destaca por ser una reinterpretación completa del espíritu original. Es una aventura que combina rompecabezas intrincados, artefactos olvidados, peligros ancestrales y una ambientación cuidada hasta lo obsesivo. Cada sala oculta un secreto, cada túnel conduce a algo inesperado y cada mecanismo presenta un reto que requiere cabeza fría y observación.
La magia elemental juega un papel protagonista, permitiendo alterar el entorno, activar dispositivos antiguos o desencadenar efectos que abren nuevas rutas. La verticalidad de los escenarios y el uso de vagonetas para atravesar túneles serpenteantes crean una sensación de expedición arqueológica fantástica que solo la VR puede replicar con este nivel de intensidad.
Hoy, el camino hacia Mythrok se abre por primera vez en PS VR2, invitando a los jugadores a regresar al mundo de Kal Torlin como nunca antes.

Un mundo de misterio y peligro que ahora se siente más vivo que nunca
Shadowgate siempre ha sido un universo lleno de misterio, magia y amenazas antiguas, y en PS VR2 esa esencia cobra nueva vida. Las Minas de Mythrok, antaño frontera enana, se convierten hoy en tu campo de batalla personal. Cada criatura, cada estructura y cada sala parece responder a tu presencia, amplificada por un diseño sonoro envolvente y una iluminación que aporta dramatismo a cada movimiento.
La realidad virtual añade además una capa emocional inesperada: avanzar se siente más arriesgado, resolver acertijos más satisfactorio y enfrentarse a guardianes gigantes más intimidante de lo que jamás habría sido en pantalla plana. No es que Shadowgate vuelva… es que renace.

Impact Inked continúa su apuesta por experiencias VR nativas
Detrás de esta nueva edición se encuentra Impact Inked, la división editorial de Impact Reality, cuyo trabajo consiste en apoyar juegos diseñados desde cero para realidad virtual. Con Shadowgate VR, el equipo refuerza su misión de impulsar nuevas IP o expandir universos ya existentes con diseños concebidos para sacar partido de la inmersión total. Su labor garantiza que títulos como este no solo lleguen a los jugadores, sino que lo hagan con calidad y ambición.
Hoy, Shadowgate VR: The Mines of Mythrok no solo desembarca en PS VR2: abre la puerta a una nueva etapa para la franquicia, donde la magia ancestral, el peligro constante y la exploración inteligente se fusionan para dar forma a una aventura que homenajea su legado y, al mismo tiempo, mira hacia adelante.

