New Folder Games lanza su simulador más alocado: una ciudad entera es tu parque de juegos… y tú decides si salvarla o sembrar el caos
A veces la VR nos permite vivir fantasías increíbles: ser un mago, pilotar un mecha o explorar mundos imposibles. Y luego está I Am Bird, la nueva propuesta de New Folder Games, que ha decidido que lo más revolucionario que puedes ser en 2025 es… un pájaro armado hasta el pico. El simulador llega a Meta Quest convertido en un homenaje al caos controlado, la exploración urbana y la comedia física. Una mezcla tan rara como sorprendentemente divertida.
El concepto es tan directo como absurdo: eres un pájaro que sobrevuela una ciudad llena de misiones, personajes que necesitan ayuda, objetos interactivos y amenazas que resolver a base de estilo propio. Lo que empieza como un simulador coqueto y relajado termina convirtiéndose en una experiencia que combina humor, acción arcade y un toque de destrucción que no te esperas cuando ves al protagonista.
Un héroe con alas: rescatar ciudadanos y repartir “justicia” al estilo plumífero
En I Am Bird, la ciudad se convierte en tu ecosistema personal: un lugar donde comer, explorar, socializar y, por supuesto, solucionar los problemas de los habitantes. Los ciudadanos te piden ayuda con situaciones que van desde tareas simples a momentos que requieren intervención heroica. Incluso otros pájaros acuden a ti como si fueras el vigilante aéreo definitivo. Y oye, tiene su lógica: si vuelas, ves todo y tienes dinamita, ¿cómo no vas a ser un superhéroe?
El juego propone pequeñas misiones distribuidas por toda la ciudad que te animan a descubrir rutas nuevas, interactuar con tus compañeros alados y convertirte en una figura reconocible del barrio… para bien o para mal.

Gadgets, explosiones y caos: el toque New Folder Games que nadie pidió, pero todos agradecen
No estaríamos hablando de un título de New Folder Games si no hubiese gadgets absurdos, armas ridículas y una cantidad considerable de caos opcional. Aquí no solo vuelas: puedes usar dynamita, granadas, armas cuerpo a cuerpo e incluso armas de fuego, todo ello sin perder tu estética de ave adorable. El contraste es tan surrealista que funciona.
Ya sea despejando calles, derrotando enemigos o simplemente armando un lío monumental, el juego abraza esa mezcla entre “cozy game” y destrucción caricaturesca que lo convierte en algo distinto dentro del catálogo de Quest. No pretende ser profundo, sino divertido, impredecible y perfecto para partidas de puro desahogo.

Volar, planear, corretear y reventar cosas: un sandbox sencillo pero encantador
Moverse por la ciudad es parte de la magia. Puedes planear por las avenidas, posarte en tejados, recorrer callejones o lanzarte en picado contra enemigos desprevenidos. La libertad de movimiento hace que cada rincón del mapa pueda ser una oportunidad para descubrir algo nuevo o provocar un evento inesperado. El tono general es ligero, amable, pero con ese punto de caos que invita a experimentar sin miedo.
Con un diseño pensado para partidas ágiles y una estructura abierta, I Am Bird funciona como un juguete VR gigantesco donde cada usuario define su propio ritmo: relajado, caótico o una mezcla perfecta entre ambos.

Un nuevo capítulo para New Folder Games y su zoológico virtual
El lanzamiento de I Am Bird continúa la línea de propuestas experimentales del estudio, que ya había sorprendido con I Am Cat, I Am Security y I Am Monkey. Su sello es claro: mecánicas accesibles, humor constante y experiencias que, sin necesidad de grandes pretensiones, entretienen y generan situaciones memorables. Esta vez, el experimento aviar demuestra que la VR también puede ser un patio de recreo para ideas simples pero altamente disfrutables.
Disponible ya en Meta Quest, I Am Bird promete convertirse en uno de esos títulos que los jugadores recomiendan cuando alguien pregunta por “algo diferente” en VR. Por fin un juego donde salvar la ciudad, derribar enemigos y armar un lío colosal depende únicamente de tus alas… y del tipo de explosivos que lleves encima.

