Un regreso frenético que quiere ser el rey del ritmo… pero tropieza en un par de pasos
Audio Trip llega a PSVR2 con la intención de demostrar que todavía hay espacio en la realidad virtual para juegos musicales donde acabas moviéndote como si te estuviera persiguiendo un enjambre de abejas. El estudio Kinemotik Studios trae de vuelta su propuesta de baile con la promesa de precisión quirúrgica, música pegadiza y un nivel de intensidad que podría sustituir perfectamente a una sesión de cardio.
Sobre el papel, todo suena increíble: colores neón, movimientos fluidos, ejercicio de verdad y un catálogo musical que invita a mover el esqueleto. Pero el salto a PSVR2 revela que, aunque el juego es adictivo y espectacular en movimiento, no todo brilla con la misma intensidad. Hay aciertos claros… y fallos que merecen mención.
Audio Trip es uno de esos títulos que te atrapan por inercia, que hacen que enchufes el visor “solo para un par de canciones” y termines sudando, jadeando y reconsiderando tus decisiones de vida. La esencia está ahí, es potente… pero también imperfecta.
Jugabilidad: diversión instantánea, precisión afilada y un diseño que no perdona errores
La gran fortaleza de Audio Trip es su jugabilidad inmediata. Entrar a una canción es cuestión de segundos y, cuando te das cuenta, ya estás bailando como si alguien te hubiera presionado el botón de “modo coreografía de festival”. Los movimientos que exige el juego son dinámicos, variados y, en ocasiones, sospechosamente acrobáticos, pero esa mezcla es exactamente lo que hace que funcione.
El tracking de los Sense Controllers responde con rapidez, permitiendo una precisión muy cercana a la perfección. Si fallas, nueve de cada diez veces es culpa tuya. La décima… bueno, el juego tampoco es perfecto. De vez en cuando algún gesto no se registra bien, especialmente en movimientos rápidos o cruces de manos, algo que se nota más en dificultades altas.
Aun así, la experiencia es sólida. Audio Trip está diseñado para que entres en flow, para que repitas canciones hasta que tu cerebro grabe cada secuencia como si fueras un bailarín profesional. Lo consigue. Pero también se siente algo limitado en variedad de mecánicas: si vienes de otros juegos del género, notarás que aquí la innovación no es precisamente el pilar del diseño.

Apartado visual: neón, neón y más neón… aunque con inconsistencias
La estética futurista de Audio Trip funciona, pero también deja clara su herencia de generaciones anteriores. Los escenarios llenos de luces brillantes, partículas y efectos envolventes son agradables a la vista, pero no sorprenden. La sensación general es que se ha hecho un buen trabajo adaptando el juego, pero no un trabajo extraordinario.
En PSVR2, la claridad visual es excelente: puedes ver cada pista, cada objeto y cada línea sin problemas. Pero el arte en sí no exprime todo lo que podría el visor. Se nota que el diseño original sigue intacto, para bien y para mal. Si buscas un juego musical con espectáculo visual monumental… este no es el candidato.
Lo que sí logra es transmitir la sensación de velocidad, energía y ritmo continuo. Cada escenario vibra con la música y acompaña bien el gameplay, aunque no tenga el impacto visual de producciones de mayor presupuesto. Es funcional, es vistoso… pero no es memorable.

Sonido y banda sonora: el corazón del juego, con luces y sombras
Hablar de Audio Trip sin hablar de su música sería como analizar Gran Turismo sin coches. Aquí la selección musical es clave, y aunque ofrece temas energéticos y variados, la lista no es tan amplia como nos gustaría. Los géneros representados funcionan bien para bailar, pero algunos temas se sienten demasiado parecidos entre sí, lo que reduce la sensación de frescura en sesiones largas.
La calidad del audio en PSVR2 es impecable: el sonido envolvente ayuda a meterte en la canción, especialmente cuando los efectos acompañan tus movimientos. Aquí se nota un trabajo cuidadoso y bien pulido. Pero la banda sonora podría haber sido más ambiciosa. Más artistas, más variedad, más estilos. Eso le habría sentado de maravilla a un juego que depende al 100% del ritmo.
Y un detalle importante: no hay opción de personalizar tu propia música. En 2025, eso ya empieza a sentirse anticuado.

Modos de juego, contenido y longevidad: excelente para entrenar, limitado para competir
Audio Trip ofrece modos suficientes para mantenerte enganchado durante horas, especialmente si te gusta repetir canciones para mejorar tu puntuación. Pero más allá de eso, carece de una progresión potente o un modo campaña que dé estructura a la experiencia.
El modo fitness es lo mejor del paquete si buscas ejercicio real. audio Trip te hace sudar de verdad, sin artificios. Pero la falta de incentivos a largo plazo puede hacer que algunos jugadores lo aparquen antes de lo previsto.
Los rankings online añaden un punto competitivo, pero tampoco revolucionan nada. Aquí falta ese “algo extra” que transforme el juego de divertido a imprescindible.

Rendimiento en PSVR2: rápido, fluido y estable… con pequeñas costuras
El port a PSVR2 es estable, con un rendimiento notable. Las canciones cargan rápido, el framerate aguanta incluso en los momentos más frenéticos y la sensación de fluidez es constante. Pero no todo está perfecto: algunas animaciones y efectos se sienten algo desfasados, y hay pequeños picos de tracking cuando el juego exige movimientos especialmente complejos.
Nada rompe la experiencia, pero se nota que no está al nivel técnico de otros juegos musicales modernos diseñados específicamente para PSVR2 desde cero.

Veredicto GXR: Audio Trip en PSVR2 es un fiestón… pero le falta un paso para la excelencia
Audio Trip es un juego que cumple lo que promete: diversión instantánea, ritmo frenético y una forma fantástica de convertir tu salón en una mezcla entre discoteca futurista y gimnasio improvisado. En PSVR2 funciona muy bien, ofrece precisión, velocidad y un desafío físico real.
Pero también es cierto que su base es antigua, su contenido musical limitado y su presentación visual mejorable. Es un juego brillante cuando fluye y repetitivo cuando llevas mucho rato. Es ideal para sesiones cortas, momentos de energía y desafíos personales… pero no tiene la profundidad para enganchar durante meses.
Si te gusta bailar, sudar y dejarte llevar por la música, te encantará. Si buscas innovación o un salto generacional real, notarás las costuras.
Audio Trip
PROS
- Jugabilidad adictiva y muy precisa
- Excelente ejercicio físico sin necesidad de artificios
- Buena adaptación al tracking del PSVR2
- Efectos visuales claros y buena lectura de pistas
CONS
- Banda sonora limitada para un juego musical
- Aspecto gráfico que no aprovecha el potencial del visor
- Falta de profundidad en modes y progresión
- Repetitivo tras sesiones largas
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