La nueva experiencia de Studio Chyr transforma dos metros cuadrados en un universo infinito de pasillos, portales y enigmas alucinantes
Si pensabas que ya habías visto todo en realidad virtual, Hotel Infinity llega para recordarte que la VR siempre guarda un as bajo la manga… o en este caso, un pasillo que no lleva donde debería. El nuevo proyecto de Studio Chyr, creadores del aclamado Manifold Garden, aterriza ya en PSVR2 y Meta Quest con una propuesta tan surrealista como elegante: convertir un simple espacio de 2×2 metros en un laberinto gigantesco lleno de trucos imposibles, portales inesperados y habitaciones que parecen creadas por un arquitecto con demasiada imaginación y muy pocos límites.
La premisa es clara: explorar un hotel donde todo tiene sentido… hasta que deja de tenerlo. Pasillos que te devuelven a donde no estabas, ascensores que suben y bajan al mismo tiempo, habitaciones que se expanden, se encogen o se multiplican. Y entre toda esa locura espacial, enigmas pensados para hacerte sentir inteligente un minuto y completamente perdido al siguiente. Nada está puesto al azar, y cada giro es una invitación a perderse con estilo.
Una experiencia creada desde cero para VR que exprime el espacio físico como pocas
Hotel Infinity no es un juego adaptado ni una experiencia reciclada: está construido completamente desde cero con la locomoción natural como eje de diseño. Studio Chyr ha querido demostrar que no necesitas un salón del tamaño de un aeropuerto internacional para sentirte dentro de un entorno inmenso.
El truco está en cómo manipula el espacio: portales que doblan el recorrido, pasillos que se desvían sin previo aviso, habitaciones conectadas por geometrías imposibles y una arquitectura que juega constantemente con tus expectativas. Es la magia de la VR llevada a la literalidad: lo que ves, lo que crees y lo que realmente está pasando no coinciden… y ahí está la gracia.
La experiencia se centra en la exploración, la observación y el descubrimiento. No hay dos estancias iguales, no hay un recorrido fijo y no existe la sensación de “lo he visto todo”. Cada paso puede abrir una puerta a un lugar que desafía la lógica, aprovechando la escala de habitación para ofrecer la sensación de recorrer un hotel gigantesco desde un espacio reducido. Es una mezcla deliciosa entre lo familiar y lo inquietante, entre lo plausible y lo francamente absurdo.

Enigmas, música original y un diseño inspirado en lo mejor del surrealismo digital
Más allá de su arquitectura imposible, Hotel Infinity también propone una serie de enigmas que complementan su narrativa ambiental. Resolver estos puzles implica mirar, pensar y replantear constantemente tus suposiciones.
A ello se suma una banda sonora original compuesta por Laryssa Okada, que ya trabajó en Manifold Garden y que vuelve a firmar un acompañamiento musical que refuerza el tono onírico de la experiencia: tranquilo, extraño y con un toque ominoso que hace que cada habitación parezca tener vida propia.
La estética es limpia, minimalista y tremendamente hipnótica. Colores sutiles, luces frías, geometrías precisas y un estilo visual que convierte cada estancia en una obra de arte donde lo importante no es solo avanzar, sino observarlo todo.

Un lanzamiento pensado para sorprender
La experiencia ya está disponible tanto en PSVR2 como en Meta Quest, y según las primeras valoraciones de medios como Pushsquare, el resultado apunta maneras: “Creemos que esto se ve genial”, afirman. Y lo cierto es que el avance deja claro que Studio Chyr ha querido dar un salto de ambición en VR, explorando un tipo de diseño espacial que muy pocos estudios se atreven a intentar.

Un estudio con visión propia y una apuesta por la VR de autor
La obra llega firmada por William Chyr, artista y desarrollador residente en Chicago que ya demostró en 2019 con Manifold Garden que el diseño espacial y las ilusiones arquitectónicas pueden convertirse en experiencias únicas.
Con Hotel Infinity, su estudio Studio Chyr busca consolidarse como uno de esos equipos que entienden la realidad virtual no como un complemento tecnológico, sino como un medio artístico capaz de generar sensaciones imposibles de replicar en pantalla plana.
Este nuevo proyecto captura esa esencia: un espacio pequeño convertido en infinitud, un hotel que parece vivo y una sucesión de desafíos que obligan al jugador a pensar con otra lógica. Una experiencia diferente, arriesgada y tan surrealista como irresistible.

Hotel Infinity: la prueba de que la VR sigue teniendo rincones que explorar
Hotel Infinity es una invitación a perderte. Literal y metafóricamente. Una demostración de que la VR aún puede sorprender, desafiar y maravillar cuando un estudio se atreve a experimentar con el espacio, la percepción y la narrativa ambiental.
Si te gustan los juegos de exploración, los puzzles imposibles o simplemente quieres ver cómo dos metros cuadrados pueden convertirse en un mundo entero, este lanzamiento merece tu atención.
La habitación está lista. La llave está en tu mano. Y el hotel… bueno, el hotel nunca acaba.
