Andrew Bosworth detalla los motivos técnicos tras el caos con las Ray-Ban Meta y el Neural Band

Todos recordamos el momento incómodo: Mark Zuckerberg en pleno escenario del Meta Connect 2025, intentando presumir de sus nuevas gafas inteligentes mientras las demos fallaban estrepitosamente. En directo. Con miles de asistentes mirando y millones de retransmisiones. El típico “momento Windows 95” que queda para la posteridad.

En su momento, Zuckerberg culpó al Wi-Fi del recinto, como si todos los routers de la sala hubieran decidido rebelarse contra Meta. Sin embargo, días después, el CTO de la compañía, Andrew Bosworth, salió en una sesión de preguntas en Instagram para explicar con detalle qué demonios ocurrió en esas presentaciones que debían ser la joya de la keynote.

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El caso del Live AI y el ataque de clones

La primera catástrofe llegó con el Live AI de las Ray-Ban Meta, una función que permite mantener conversaciones continuas con el asistente sin repetir “Hey Meta” cada dos frases. La idea sonaba bien… hasta que todo salió mal.

El chef Jack Mancuso, invitado al escenario, activó la demo diciendo “Hey Meta, start Live AI”. Y ahí vino el desastre: al sonar por los altavoces del auditorio, ¡activó simultáneamente todas las gafas del público! Como resultado, el servidor de desarrollo —al que Meta había desviado el tráfico para la demo— colapsó al recibir cientos de solicitudes a la vez. En lugar de recetas inspiradas en Corea, el asistente se limitó a repetir en bucle que los ingredientes ya estaban mezclados.

Bosworth confesó que la causa fue ese “efecto dominó” de activaciones múltiples, aunque no aclaró por qué el sistema empezó a soltar respuestas recicladas de ensayos previos. Lo que sí dejó claro es que aún no cuentan con autenticación por voz, algo que sí implementan asistentes como Alexa o Siri. Vamos, que cualquier “Hey Meta” suelto puede liar un caos.

El WhatsApp call que nunca entró

El segundo epic fail fue durante la demo de videollamadas en las Ray-Ban Meta Display junto al Neural Band. En teoría, Zuckerberg debía recibir una videollamada de Bosworth y verla proyectada en las gafas. En la práctica, intentó contestar hasta cuatro veces… sin éxito. El público asistió en directo al CEO dándole al aire como quien pulsa el botón equivocado del mando de la tele.

Según Bosworth, el problema fue que el display entró en modo reposo justo en el momento en que llegó la primera notificación. Eso provocó un bug de “race condition” que bloqueó todas las llamadas posteriores. Y para rematar, el equipo nunca había detectado ese fallo antes, pese a haber probado las llamadas “cientos de veces”. Mala suerte o ley de Murphy, tú decides.

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¿Realmente fue tan grave?

Lo curioso es que, según medios como The Verge, tanto el Live AI como las videollamadas funcionan correctamente en demos privadas. Bosworth defendió la apuesta de Meta por hacer presentaciones “crudas y sin maquillaje”, frente al estilo ultra-producido de Apple. Para él, el público entiende que un escenario con 2.500 dispositivos emitiendo radios al mismo tiempo no es un entorno realista.

El problema es que, por muy comprensivos que sean los usuarios, las imágenes de un Zuckerberg frustrado intentando coger una llamada seguirán circulando por internet durante años. Y eso, más que un bug, es un meme asegurado.

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