Cuando Meta estornuda, Internet anuncia el funeral de la realidad virtual

Cada cierto tiempo ocurre lo mismo. Basta con que alguien importante dentro de Meta publique un mensaje ambiguo en redes sociales para que medio Internet empiece a escribir necrológicas sobre la realidad virtual. Esta vez el detonante ha sido Andrew Bosworth, CTO de la compañía y una de las voces más influyentes dentro del ecosistema Quest, que ha reconocido públicamente que Meta está reduciendo su inversión en grandes juegos VR.

Y claro, como era de esperar, el pánico ha sido inmediato. Foros llenos de mensajes dramáticos, vídeos de YouTube anunciando el apocalipsis tecnológico y usuarios convencidos de que la VR se va a ir al garete en cuestión de meses. El problema es que esta reacción dice más sobre la fragilidad emocional de la comunidad que sobre la situación real de la industria.

Porque vamos a decirlo claro: la VR no se está muriendo. Lo que está ocurriendo es algo mucho más interesante… y también mucho más incómodo para algunos.

La realidad virtual está dejando de girar exclusivamente alrededor de Meta.

VR

Meta no abandona la VR… simplemente ya no quiere pagar la fiesta sola

Durante años Meta ha sido, sin discusión, el motor principal de la industria VR. Han invertido miles de millones, han subsidiado hardware, han financiado estudios y han empujado el mercado cuando prácticamente nadie más quería arriesgar dinero.

Pero también hay que reconocer algo que muchos parecen olvidar: Meta nunca prometió mantener esa inversión infinita durante décadas.

El experimento del metaverso se llevó una cantidad absurda de dinero y, como ocurre siempre en Silicon Valley, cuando las cifras dejan de cuadrar alguien en una sala de juntas empieza a hacer preguntas incómodas. El resultado es lo que estamos viendo ahora: Meta sigue apostando por la VR, pero ya no quiere cargar con todo el peso de la industria.

Y sinceramente, es una decisión bastante lógica.

Durante demasiado tiempo el ecosistema VR ha funcionado como un sistema artificial donde Meta pagaba el desarrollo de muchos juegos importantes. Eso generó títulos interesantes, sí, pero también creó una dependencia peligrosa. Muchos estudios dejaron de mirar al mercado real porque sabían que Meta estaba ahí para poner el cheque sobre la mesa.

Cuando ese cheque desaparece, algunos entran en pánico.

Pero eso no significa que la VR esté muriendo. Significa que el mercado está empezando a comportarse como un mercado normal.

VR

Mientras tanto, Valve sigue jugando a su juego favorito: el misterio eterno

Y en medio de todo este drama aparece Valve, que lleva años dominando el arte de anunciar cosas sin anunciarlas realmente.

Su nuevo visor VR, con el que nos pusieron la miel en los labios y que muchos tenemos unas ganas locas de probar, ha vuelto a retrasarse. Otra vez. Y, como siempre, el silencio medio oficial de Valve ha alimentado todas las teorías posibles.

Hay quien cree que están preparando una revolución tecnológica. Otros piensan que simplemente están esperando el momento adecuado. Y luego está la teoría más realista: Valve trabaja cuando quiere y a su ritmo, y el resto del mundo simplemente espera.

No sería la primera vez.

Recordemos que el Valve Index llegó años después de que la VR moderna empezara a despegar… y aun así terminó convirtiéndose en uno de los visores más influyentes del sector. Valve no tiene prisa porque juega en otra liga: la de una empresa que no depende de vender hardware para sobrevivir.

Mientras tanto, la comunidad VR sigue mirando hacia Gabe Newell como si fuera una especie de mesías tecnológico que algún día bajará de la montaña con un visor nuevo bajo el brazo.

Quizá ocurra. Quizá no. Pero la industria VR no puede depender eternamente de esperar milagros de Valve.

VR

Y mientras todos miran a Meta y Valve… Pico afila los cuchillos en silencio

Aquí es donde la historia se vuelve realmente interesante.

Mientras medio Internet discute sobre Meta y espera a Valve, hay una compañía que está avanzando con bastante discreción pero con un objetivo muy claro: Pico.

La marca propiedad de ByteDance lleva años construyendo su propio ecosistema VR. Primero con visores que competían directamente con Quest, luego ampliando su presencia en Asia y ahora preparando una nueva generación de hardware que podría aparecer antes de lo que muchos imaginan.

Y aquí viene la parte que muchos parecen ignorar: Pico tiene dinero, tecnología y una empresa matriz que entiende perfectamente el negocio de las plataformas digitales.

Si Meta decide reducir su papel como financiador universal de juegos VR, alguien ocupará ese espacio tarde o temprano. Y Pico está perfectamente posicionada para hacerlo.

La historia de la tecnología está llena de cambios de liderazgo. Nokia dominaba los móviles antes de que llegara Apple. MySpace era el rey antes de Facebook. Sega parecía imparable antes de que Sony entrara en el mercado de consolas.

La VR no es diferente.

VR

La realidad incómoda: la VR está entrando en su segunda etapa

Lo que estamos viviendo ahora no es el final de la VR. Es algo mucho más interesante: el final de su primera etapa.

Durante años la industria ha estado en una fase experimental. Grandes inversiones, expectativas descomunales, promesas de metaversos infinitos y titulares que aseguraban que todos estaríamos viviendo en mundos virtuales en cinco años.

La realidad, como suele ocurrir, ha sido más compleja.

La VR no ha desaparecido. Tampoco ha conquistado el mundo. Se ha convertido en algo más maduro: un mercado real, con crecimiento lento pero constante, con hardware cada vez mejor y con una base de usuarios que sigue aumentando poco a poco.

Quizá no es la revolución instantánea que algunos prometieron… pero tampoco es el fracaso que otros desean.

VR

Así que no, la VR no se va a la mierda

Cada vez que alguien anuncia el “final de la VR”, ocurre algo curioso: al año siguiente aparecen nuevos visores, nuevas tecnologías y más juegos.

Quest 3 ha vendido millones de unidades. PS VR2 sigue recibiendo títulos. Apple ha entrado en el mercado con Vision Pro. Samsung prepara su propio dispositivo XR. Y Pico sigue avanzando.

Eso no parece exactamente el comportamiento de una industria que se está muriendo.

Lo que sí está muriendo es la idea de que Meta iba a pagar la fiesta eternamente. Y, sinceramente, quizá sea lo mejor que podía pasar.

Porque cuando una industria deja de depender de una sola empresa… es cuando realmente empieza a crecer. La VR no está en crisis: está cambiando de jefe, y eso, para bien o para mal, siempre hace ruido.

Tagged
Suscríbete
Notificar sobre
guest

0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments