El shooter free-to-play de iWorlds, con más de 10 millones de jugadores en iOS y Google Play, aterriza en Meta Quest el 26 de febrero
Hay juegos que intentan parecer serios. Y luego está Vortex 9, que decidió que lo mejor para ganar una partida es hacerlo con una piruleta gigante como arma y una mascota adorable cubriéndote las espaldas. El shooter multijugador desarrollado por iWorlds, que ya supera los 10 millones de jugadores en móviles, llega a Meta Quest el próximo 26 de febrero con soporte crossplay.
Sí, el mismo caos colorido que ha triunfado en iOS y Google Play ahora quiere dar el salto a la VR, y lo hace con una baza importante: compatibilidad cruzada con las versiones móviles. En un ecosistema donde muchos multijugadores VR sufren por falta de población, el crossplay no es un detalle menor, es casi un salvavidas estratégico.
Un shooter que abraza el absurdo sin complejos
Vortex 9 nunca ha pretendido ser un simulador táctico realista. Su identidad se construye sobre la exageración: armas ridículas como miniguns de burbujas, piruletas de combate y un arsenal diseñado más para provocar una sonrisa que para simular balística realista.
Los jugadores pueden personalizar una amplia variedad de héroes estilizados y lanzarse a arenas multicolor donde el ritmo es rápido y el tono descaradamente arcade. A eso se suman mascotas de batalla que acompañan en combate, reforzando esa mezcla entre ternura y destrucción que define al juego.
En VR, esta fórmula puede resultar especialmente interesante. Lo que en pantalla táctil es divertido, en inmersión total puede convertirse en puro espectáculo. Eso sí, el salto de móvil a realidad virtual no siempre es automático: la sensación de presencia, el control por movimiento y la escala de los escenarios pueden cambiar por completo la experiencia.

Modos multijugador y el gran factor crossplay
El título incluye varios modos competitivos clásicos:
- Team Battle
- Solo Deathmatch
- Capture Point
Nada revolucionario en estructura, pero sí en tono y estética. La clave aquí es el crossplay, que permitirá a jugadores de Quest enfrentarse a usuarios móviles. Esto podría garantizar colas más rápidas y partidas más pobladas desde el primer día, algo que muchos shooters VR desearían tener.
Habrá que ver cómo se equilibra la jugabilidad entre control táctil y control por movimiento en VR, ya que el rendimiento competitivo puede variar según el sistema de entrada. Es un reto técnico que determinará en gran medida el éxito real de esta transición.

Del free-to-play móvil a la realidad virtual
En móviles, Vortex 9 funciona como free-to-play y ha acumulado más de 10 millones de jugadores entre App Store y Google Play. La versión de Meta Quest llega el 26 de febrero y ya puede añadirse a la lista de deseos.
El movimiento refleja una tendencia cada vez más visible: franquicias móviles con gran base de usuarios que buscan expandirse hacia la VR aprovechando motores ya desarrollados, marcas reconocibles y comunidades consolidadas. No todos los intentos funcionan, pero cuando hay masa crítica detrás, el riesgo disminuye.

¿Caos arcade que funciona en VR?
La gran pregunta no es si Vortex 9 es extraño. Eso ya lo sabemos. La pregunta es si su energía arcade y su humor visual conectarán con el público de Quest como lo hicieron en móvil.
Con crossplay activo desde el lanzamiento y una base previa de millones de jugadores, el aterrizaje tiene argumentos sólidos. Si la adaptación aprovecha bien las posibilidades de la realidad virtual sin perder el ritmo frenético que lo caracteriza, podríamos estar ante uno de esos shooters desenfadados que funcionan mejor de lo que aparentan.
El 26 de febrero saldremos de dudas. Prepara la piruleta.
