False Member explica cómo nació uno de los proyectos de VR más prometedores del momento, un juego que apuesta por la libertad del jugador, la exploración y una interacción diseñada desde cero para la realidad virtual.
Hay juegos que llaman la atención desde su primer tráiler y otros que se ganan el interés de la comunidad cuando los jugadores pueden probarlos. Bramblefort pertenece claramente al segundo grupo. Tras el éxito de su demo durante el último Steam Next Fest, el nuevo proyecto del estudio finlandés False Member se ha convertido en uno de los títulos de realidad virtual más comentados de las últimas semanas, despertando comparaciones con auténticos pesos pesados como Resident Evil 4, Bloodborne, Dishonored o incluso Dark Souls III.
Lejos de esconder esas influencias, el equipo reconoce abiertamente que forman parte de la base sobre la que están construyendo una experiencia que pretende combinar terror, exploración, combate y libertad de acción en un mismo universo.
Ambientado en una inquietante isla del Atlántico Norte durante la época victoriana, Bramblefort nos pone en la piel de un agente enviado para investigar una devastadora plaga surgida tras la celebración de oscuros rituales. Lo que parece una simple misión de investigación terminará convirtiéndose en una pesadilla donde cada decisión del jugador marcará la forma de afrontar los peligros que esconde este misterioso lugar.
Un immersive sim pensado desde el primer día para la realidad virtual
A diferencia de otros proyectos adaptados posteriormente a VR, Bramblefort nació directamente con la realidad virtual en mente. El desarrollo comenzó durante el invierno de 2024 y, según explica Jesse Aalto, responsable del estudio, el objetivo siempre fue trasladar el concepto de los clásicos immersive sim a un entorno donde la interacción física pudiera alcanzar un nivel mucho mayor.
El equipo detectó que apenas existían representantes de este género dentro de la realidad virtual y vio una oportunidad perfecta para aprovechar las posibilidades únicas que ofrecen los visores actuales.
Según explica Aalto, desarrollar un juego de este tipo para VR obliga a replantear completamente muchos conceptos tradicionales del diseño. La percepción del espacio cambia por completo cuando el jugador está físicamente dentro del escenario, y eso implica que prácticamente cualquier objeto debe reaccionar de forma creíble.
Mientras que en un juego tradicional muchos elementos del decorado simplemente forman parte del fondo, en realidad virtual cualquier taza, caja o herramienta puede acabar en las manos del jugador. Si esos objetos no responden de forma convincente, la sensación de inmersión desaparece inmediatamente.

La libertad del jugador como filosofía de diseño
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de quienes han probado la demo es la enorme libertad para afrontar cada situación.
Una puerta cerrada puede abrirse utilizando una llave encontrada durante la exploración, disparando directamente a la cerradura o incluso descubriendo un camino completamente distinto que permita evitar ese obstáculo. Esa filosofía de diseño recuerda inevitablemente a títulos como Dishonored, y el estudio reconoce que esa ha sido precisamente una de sus mayores inspiraciones.
Sin embargo, False Member también ha aprendido otra importante lección durante el desarrollo: no todos los jugadores deben ver absolutamente todo el contenido.
El equipo considera que descubrir secretos, perderse determinadas escenas o encontrar soluciones completamente distintas forma parte de la personalidad del juego. De hecho, algunos de los momentos que más trabajo les han llevado pueden pasarse completamente por alto dependiendo de las decisiones tomadas durante la partida.
Para el estudio, ofrecer esa libertad resulta mucho más importante que obligar a todos los jugadores a recorrer exactamente el mismo camino.

Una mezcla de influencias que va mucho más allá de Resident Evil
Aunque las comparaciones con Resident Evil 4 y Bloodborne han sido inevitables desde la publicación de la demo, False Member reconoce que la lista de referencias utilizadas durante el desarrollo es mucho más amplia.
Además de ambos clásicos, el estudio cita directamente títulos como Dishonored, Dark Souls III e incluso la película The Wicker Man entre las principales fuentes de inspiración. También existen referencias mucho más concretas y curiosas, como el comportamiento de las dianas del campo de tiro, inspirado directamente en el minijuego de disparos de Jak II.
Lejos de limitarse a copiar ideas, el objetivo del equipo ha sido combinar elementos de obras muy distintas para construir una identidad propia adaptada específicamente a la realidad virtual.

Una demo que ha convencido a la comunidad
La acogida inicial no ha podido ser más positiva. La demo publicada durante el Steam Next Fest acumula una valoración «Muy positiva» en Steam, donde numerosos jugadores destacan especialmente la atmósfera, el diseño de niveles y la enorme cantidad de interacción disponible dentro del mundo del juego.
Para un estudio independiente como False Member, esta respuesta también ha resultado especialmente útil durante el desarrollo. El equipo reconoce que pasar de probar el juego entre un pequeño grupo de desarrolladores a recibir miles de jugadores ha permitido localizar errores, detectar problemas y recopilar una enorme cantidad de comentarios que ayudarán a mejorar la versión final.

Por ahora solo en SteamVR, aunque el futuro sigue abierto
Actualmente, el desarrollo de Bramblefort está completamente centrado en SteamVR. No obstante, el estudio no descarta llevar el juego a otras plataformas una vez finalice esta primera fase del proyecto.
En estos momentos el objetivo pasa por completar una versión que incluirá nuevos enemigos, una mayor variedad de armas, sistemas ligeros de progresión inspirados en los RPG, mejoras para el personaje, nuevos escenarios y un desarrollo narrativo mucho más amplio que el mostrado hasta ahora en la demo.
Todavía no existe una fecha de lanzamiento confirmada, pero todo apunta a que Bramblefort se está convirtiendo en uno de esos proyectos que cualquier aficionado a la realidad virtual debería seguir muy de cerca. Si el resultado final consigue mantener el nivel mostrado en su primera demo, podríamos estar ante uno de los títulos de terror más interesantes que llegarán a SteamVR en los próximos años.
