El nuevo juego de JanduSoft y Cheesecake Games llega el 17 de abril a PlayStation 5 y Xbox Series X|S con una propuesta narrativa cargada de tensión y misterio
Hay juegos que llegan sin hacer demasiado ruido… y otros que prefieren susurrarte al oído antes de meterte en un bucle psicológico del que no sabes si vas a salir cuerdo. The Empty Desk pertenece claramente a este segundo grupo. El nuevo título publicado por JanduSoft y desarrollado por el estudio español Cheesecake Games aterriza el próximo 17 de abril en PlayStation 5 y Xbox Series X|S, dispuesto a recordarnos que no hace falta un ejército de zombies para pasarlo mal: a veces basta con una oficina, un caso sin resolver… y una mente que empieza a fallar.
En esta aventura narrativa en primera persona, nos pondremos en la piel del detective Thomas H. Bennett, un hombre que solo quiere cerrar su último caso antes de jubilarse. Lo que parece un trámite final se convierte rápidamente en algo mucho más turbio, en una historia donde la realidad empieza a resquebrajarse poco a poco. Ya sabéis, el típico “un último trabajo y me retiro”… que nunca acaba bien.
Una investigación que se retuerce a cada paso (y no precisamente para ayudarte)
El escenario principal del juego, la inquietante sede de Blackthorn & Co, no es precisamente el tipo de oficina donde te gustaría empezar tu lunes. Aquí no hay cafés tranquilos ni reuniones absurdas de última hora: cada pasillo, cada despacho y cada rincón esconden secretos que parecen empeñados en jugar contigo. La propuesta mezcla investigación, exploración y narrativa para construir una experiencia donde avanzar no siempre significa entender mejor lo que está pasando… sino justo lo contrario.
A medida que el jugador profundiza en el caso, la realidad empieza a distorsionarse. Lo que antes parecía lógico deja de serlo, y el componente psicológico entra en escena con fuerza. No estamos ante un terror de sustos fáciles, sino ante ese tipo de incomodidad que se te queda en la cabeza incluso cuando apagas la consola. Y eso, bien hecho, vale más que mil jumpscares baratos.

Un thriller psicológico con identidad propia… y con sello español
Uno de los aspectos más interesantes de The Empty Desk es que no se limita a contar una historia de misterio, sino que también se atreve a tocar temas más profundos como la salud mental y el agotamiento emocional. Y aquí es donde el juego puede marcar la diferencia, porque no es solo lo que ocurre… sino cómo te hace sentir mientras ocurre.
El enfoque de Cheesecake Games apunta a una narrativa más introspectiva, donde el jugador no solo resuelve un caso, sino que también se enfrenta a la fragilidad del protagonista. Ese equilibrio entre lo real y lo perturbador puede ser clave para que el título destaque dentro del género, especialmente en un mercado donde muchos thrillers tienden a repetir fórmulas.

Precio ajustado y lanzamiento con descuento: una puerta de entrada bastante tentadora
The Empty Desk llegará con un precio de 10,49 €, acompañado de un descuento del 20% durante su lanzamiento. Traducido al idioma gamer: es de esos juegos que probablemente vas a comprar “por probar”… y que luego te pueden acabar atrapando más de lo esperado.
Además, JanduSoft ha confirmado que los creadores de contenido y medios pueden solicitar claves a través de Press Engine, lo que apunta a que el juego quiere moverse bien en el terreno de la visibilidad desde el primer día. Y viendo la propuesta, no nos extrañaría empezar a verlo bastante en redes y canales especializados.

Un escritorio vacío… y una historia que promete llenarte la cabeza
Si algo deja claro esta propuesta es que no estamos ante un juego que quiera impresionarte con fuegos artificiales, sino con algo mucho más complicado: hacerte dudar de lo que estás viendo. The Empty Desk juega con esa idea desde su propio nombre, y todo apunta a que su mayor virtud será precisamente esa sensación constante de inquietud.
El 17 de abril saldremos de dudas, pero si cumple lo que promete, puede convertirse en una de esas pequeñas sorpresas que aparecen sin hacer ruido… y acaban dando más conversación de la que muchos esperaban. Y oye, viniendo de un estudio español, siempre apetece ver cómo alguien decide meterse en tu cabeza… y redecorarla un poco por dentro.

