Serenity Forge y Tesura Games traen a España una edición física con más extras que un concierto de despedida
El estudio Moonana y el publisher Serenity Forge, en colaboración con el distribuidor físico español Tesura Games, han decidido que ya está bien de tanto digital y han anunciado el lanzamiento en formato físico de Keylocker | Turn Based Cyberpunk Action para PlayStation 5 y Nintendo Switch. Y no, no es otro RPG más con estética neón para hacer bonito en capturas: aquí vienes a pelear… pero siguiendo el ritmo, como si el combate fuese un concierto donde el enemigo eres tú… y también el sistema.
La propuesta llegará en algún momento de 2026 con ediciones Estándar y Coleccionista, ambas pensadas para los que todavía disfrutan abriendo una caja física como si fuera Navidad, y no descargando 40 GB mientras rezan para que no falle el WiFi en el peor momento.
Un RPG por turnos que mezcla música, combates rítmicos y rebelión contra el sistema
En Keylocker | Turn Based Cyberpunk Action te pones en la piel de B0B0, una cantante y compositora que decide que ya está bien de seguir las normas en un planeta donde la música puede ser literalmente un arma. Aquí la electricidad no solo ilumina, también golpea, defiende y, si te despistas, te deja vendido frente a enemigos que no van a esperar a que encuentres el tempo.
El juego propone un sistema de combate por turnos con un giro bastante interesante: todo se basa en el ritmo. No basta con elegir acciones, hay que ejecutarlas en el momento exacto, sincronizando ataques, bloqueos y esquivas. Si lo haces bien, te sentirás como un genio musical; si no, probablemente acabes recibiendo una paliza perfectamente sincronizada.
A esto se suma la posibilidad de elegir diferentes clases con sus propios árboles de habilidades, decisiones que afectan a la historia (sí, aquí puedes traicionar sin remordimientos) y un mundo donde no hay encuentros aleatorios, algo que ya es casi un lujo en el género. Todo fluye directamente en el entorno, sin cortes, sin transiciones molestas y sin esa sensación de “otra batalla más porque sí”.

Conciertos, hackeo y decisiones: aquí no solo se lucha, también se vive el cyberpunk
Más allá de los combates, Keylocker apuesta por ofrecer una experiencia más amplia de lo habitual. Podrás tocar con tu banda en el minijuego Music Show, con composiciones de Elektrobear y la voz de Psamathes, porque claro, si eres una estrella musical rebelde, lo mínimo es subirte al escenario y dar espectáculo.
También podrás hackear perfiles de NPCs para conseguir recursos o alterar el rumbo de la historia, algo que añade una capa extra de estrategia (y de mala leche, porque aquí ser buena persona no siempre compensa). El sistema de decisiones promete múltiples finales, así que sí, podrás equivocarte… y el juego no te va a perdonar por ello.
La personalización también juega un papel importante: armas, habilidades, equipo y talentos desbloqueables mediante llaves obtenidas en combate. Vamos, que si te gusta optimizar builds, aquí tienes material para perder horas sin darte cuenta.

Edición estándar y coleccionista: Tesura vuelve a hacer de las suyas
La edición estándar incluirá el juego físico junto a una hoja de pegatinas exclusiva y una entrada de concierto con la banda sonora digital. Nada mal, pero claramente el plato fuerte está en la edición coleccionista, que viene cargada como si fuese el merchandising oficial de una gira mundial.
Ahí encontramos una caja especial, el juego completo, pegatinas, entrada con BSO digital, CD con la banda sonora, pin magnético de B0B0, póster doble cara y un standee acrílico del personaje cantando. Lo típico que compras pensando “solo es una edición más” y acabas reorganizando la estantería para que todo luzca como debe.

Un lanzamiento que apunta directamente a los fans del JRPG con personalidad
Keylocker | Turn Based Cyberpunk Action no parece querer competir por ser el RPG más grande ni el más espectacular, sino el más diferente. Y en un género donde muchas propuestas siguen fórmulas bastante seguras, eso ya es decir bastante.
La mezcla de ritmo, combate por turnos y narrativa con decisiones reales puede salir muy bien… o quedarse en un experimento curioso. Pero al menos aquí hay intención, identidad y una propuesta que no suena a copia de nada. Y eso, en 2026, ya es medio milagro.
Ahora solo queda ver si cuando llegue el momento, este concierto cyberpunk suena afinado… o si acaba siendo uno de esos directos donde el artista pierde el ritmo a mitad de canción.
