Virtuix logra la certificación oficial y abre la puerta a la compatibilidad con Meta Quest, ampliando su mercado a millones de usuarios
El fabricante Virtuix ha anunciado su entrada en el programa Made for Meta, un movimiento estratégico que puede cambiar el alcance comercial de su cinta omnidireccional Omni One. Traducido al idioma GXR: la VR treadmill que hasta ahora vivía principalmente en el ecosistema PC quiere entrar de lleno en el universo Meta Quest, el mayor mercado XR actual.
El programa Made for Meta certifica accesorios que no solo funcionan con dispositivos de Meta, sino que además cumplen sus estándares de calidad. Desde su lanzamiento en 2023, ya han pasado por este sello productos como el bHaptics TactSuit Pro, el Logitech MX Ink o la Roto VR Explorer Chair. Ahora, Omni One se suma oficialmente a esa lista.
Compatibilidad oficial con Quest: un paso que cambia las reglas del juego
Hasta ahora, Omni One ofrecía compatibilidad con visores de PC VR a través de su dispositivo “Core”, con un precio aproximado de 2.600 dólares, y también contaba con un sistema “Complete” que incluía un visor personalizado basado en Pico 4 Enterprise Ultra, con un coste cercano a los 3.500 dólares.
La entrada en Made for Meta supone la primera vez que la cinta de Virtuix tendrá soporte oficial para visores Meta Quest y sus juegos. Y esto no es un detalle menor. Hablamos de abrir la puerta a millones de usuarios activos que ya poseen su biblioteca en el ecosistema de Meta.
Según declaraciones del CEO de Virtuix, Jan Goetgeluk, la intención es hacer compatible “un gran número de juegos”, aunque no todos los títulos de Quest recibirán soporte. La integración se realizará mediante el SDK de Omni One, y se espera que más detalles sobre compatibilidad concreta se revelen próximamente.

Más mercado, más músculo financiero y ambición de escala
Este anuncio llega poco después de la salida a bolsa de Virtuix en el mercado Nasdaq Global Market, acompañada de una inversión adicional de 11 millones de dólares por parte de Chicago Venture Partners y una línea de crédito de hasta 50 millones de dólares en capital. La compañía ha dejado claro que ese músculo financiero se destinará a escalar las ventas de Omni One y consolidar su presencia en el mercado doméstico.
En otras palabras: no estamos ante un experimento curioso para entusiastas con espacio en el salón, sino ante una apuesta clara por convertir el movimiento físico en una pieza más integrada del ecosistema XR.
La gran incógnita ahora es cómo reaccionará la comunidad de Quest. Porque una cosa es soñar con correr libremente por mundos virtuales, y otra muy distinta es reservar un rincón de casa para una plataforma de movimiento. Si la integración es fluida y el catálogo compatible es atractivo, Omni One podría dar el salto definitivo del nicho entusiasta al público más amplio.
Por ahora, lo que está claro es que la puerta hacia Meta Quest ya no está entreabierta: está oficialmente desbloqueada.

