El desarrollador barcelonés Lluís Garcia Lamora lanza su simulador espacial tras siete años de desarrollo
Tras siete años de desarrollo, Lluís Garcia Lamora lanza en Steam su ambicioso simulador espacial Tinker Pilot, que llega en formato de acceso anticipado con una propuesta muy clara: ofrecer una experiencia de vuelo en realidad virtual donde la cabina virtual se adapte exactamente al hardware físico del jugador. No es una promesa superficial de “inmersión”, sino una filosofía de diseño que atraviesa cada sistema del juego.
El título ha sido construido desde cero con la VR como núcleo, no como añadido. Eso significa que cada interacción, cada panel y cada sistema están pensados para manipularse directamente con controladores de movimiento, sistemas HOTAS o incluso seguimiento de manos. El objetivo es que no exista desconexión entre lo que ves y lo que tocas.
Simulación espacial con física realista y sensación de velocidad auténtica
En términos jugables, Tinker Pilot propone una experiencia variada dentro de un entorno de física realista. Las misiones y desafíos se desarrollan en escenarios donde la proximidad a estaciones espaciales, asteroides, naves y superficies planetarias influye directamente en la percepción del movimiento y la velocidad. No se trata solo de volar en el vacío, sino de sentir cada aproximación y cada maniobra con una escala convincente.
El acceso anticipado incluye vuelo libre alrededor de una base en una zona de asteroides, un circuito contrarreloj en el planeta Piros One, una misión de derribo en la superficie de Salmagondi y un rescate en estación espacial. Son escenarios diseñados para explorar tanto la navegación precisa como la gestión activa de sistemas en situaciones exigentes.

Sistemas de nave exhaustivos y control total desde la cabina
Uno de los elementos diferenciales del proyecto es el nivel de detalle en los sistemas de la nave. Cada componente está diseñado como una interfaz funcional accesible directamente desde la cabina. Propulsores, sensores, estabilizadores y otros módulos pueden gestionarse manualmente, permitiendo que el jugador ajuste el nivel de complejidad a su gusto.
Esta aproximación convierte la experiencia en algo más cercano a un simulador técnico que a un arcade espacial. Quien quiera limitarse a lo esencial puede hacerlo, pero quien busque profundizar en cada sistema encontrará herramientas para convertir el pilotaje en una actividad meticulosa y estratégica.

Filosofía 1:1 y cabina completamente personalizable
La llamada filosofía 1:1 es el corazón del proyecto. Tinker Pilot adapta la cabina virtual a cualquier combinación de métodos de entrada: HOTAS, controladores VR, seguimiento de manos o configuraciones híbridas. La meta es eliminar la sensación de desajuste entre dispositivo físico y representación virtual.
Para reforzar esa coherencia, el juego incorpora un editor de cabina avanzado. Los jugadores pueden colocar, escalar y animar cualquier elemento del entorno de pilotaje, reorganizar paneles según su estilo de vuelo e incluso importar modelos propios para integrarlos dentro del juego. Esto permite replicar un cockpit físico real o diseñar uno completamente personalizado, ampliando enormemente las posibilidades para quienes ya cuentan con setups dedicados.
Con un precio de 24,50 € en acceso anticipado, Tinker Pilot inicia su recorrido público como una propuesta que busca combinar simulación espacial profunda, personalización extrema y una inmersión VR alineada con el hardware real del jugador. Ahora comienza la fase en la que el desarrollo continuará con actualizaciones periódicas, mientras la comunidad pone a prueba una de las aproximaciones más técnicas a la cabina virtual que hemos visto en el panorama indie.
