El despacho virtual cierra sus puertas mientras Meta mira a otro lado
Meta ha decidido poner punto final a Horizon Workrooms, su aplicación de reuniones y productividad en realidad virtual. El cierre será efectivo el 16 de febrero de 2026, momento en el que la app dejará de estar accesible y todos los datos asociados serán eliminados. Para quienes aún la usaban, sí, alguno quedaba, la noticia no sorprende tanto como confirma una sensación que lleva tiempo flotando en el ambiente: Workrooms llevaba años en tierra de nadie.
Lanzada originalmente en 2021, Horizon Workrooms nació como la gran apuesta de Meta para llevar el teletrabajo a la VR. Reuniones con avatares, pantallas compartidas, pizarras virtuales y hasta un “despacho personal” que prometía convertir tu portátil en un entorno de trabajo futurista. Sobre el papel sonaba bien. En la práctica, nunca terminó de cuajar.

De app ambiciosa a versión recortada sin rumbo claro
El principio del fin llegó en el verano de 2024, cuando Meta lanzó una revisión profunda de Workrooms. Lejos de mejorar la experiencia, la actualización recortó funciones clave que muchos usuarios consideraban esenciales. Desapareció la pizarra virtual, uno de los grandes reclamos del proyecto y una característica estrechamente ligada a los controladores Touch Pro. También se eliminaron la personalización de salas, el chat web, el sistema de intercambio de archivos y el soporte para teclados con seguimiento.
La reacción de la comunidad fue, como mínimo, fría. Workrooms pasó de ser una herramienta ambiciosa pero imperfecta a una aplicación simplificada, sin una identidad clara y con menos motivos para justificar su uso diario. El mensaje implícito era evidente: Meta ya no estaba realmente interesada en empujar esta idea hacia delante.
Windows 11 hizo el trabajo sucio… y dejó a Workrooms sin sentido
Paradójicamente, lo mejor que le pasó a Workrooms terminó siendo también lo que la hizo irrelevante. Hace algo más de un año, Meta y Microsoft lanzaron la integración oficial de Escritorio Remoto de Windows 11 en Horizon OS. Esta función permite usar el PC dentro de Quest con ventanas a nivel de sistema, compatibilidad con multitarea y la posibilidad de crear pantallas virtuales adicionales dentro de cualquier app VR o de realidad mixta.
En la práctica, esta integración superó completamente al “Despacho Personal” de Workrooms, que hasta entonces era uno de sus pocos argumentos sólidos. Con Windows 11 haciendo ese trabajo de forma más flexible y mejor integrada en el sistema, Workrooms perdió incluso su razón de ser en solitario.
Lo que Meta no ha reemplazado es la parte más social del producto: las salas de reuniones multiusuario en VR. Y ahí es donde el cierre deja un vacío… aunque uno que la propia Meta parece no tener demasiado interés en rellenar.

Meta recomienda alternativas mientras cambia de obsesión
Ante el cierre, Meta sugiere a los usuarios de Workrooms que migren a otras soluciones disponibles en su tienda, como Arthur, Microsoft Teams Immersive u otras aplicaciones de reuniones virtuales. En otras palabras: “esto ya no es cosa nuestra”. La responsabilidad pasa a terceros, mientras la compañía se limita a señalar opciones existentes.
Este movimiento no llega solo. Coincide con una semana especialmente reveladora para la estrategia de Meta: cierre de varios estudios de videojuegos adquiridos, recortes en otros, abandono de servicios y cancelaciones de proyectos importantes. Todo apunta a un reajuste claro de prioridades, con la realidad virtual perdiendo peso frente a nuevas apuestas como las gafas inteligentes.
Una despedida que dice más de Meta que de Workrooms
El cierre de Horizon Workrooms no es solo el final de una app que nunca terminó de despegar. Es otro síntoma de una tendencia cada vez más evidente: la VR ya no es el centro del discurso de Meta, al menos no en el terreno de la productividad y el trabajo diario. Lo que iba a ser “el futuro de las reuniones” se queda como una curiosidad más en el historial de experimentos abandonados.
Para los usuarios, la lección es clara: si buscas trabajar en VR, mejor no depender de las promesas a largo plazo de Meta. Hoy te ofrecen un despacho virtual, mañana te dicen que te busques la vida en otra app. Y mientras tanto, el famoso metaverso sigue esperando en la sala de reuniones… solo que ya no hay nadie dentro.
