Nieblas vivas, sonidos que no quieres identificar y un viaje donde frenar es básicamente una mala idea

Algunas historias empiezan con una puerta que chirría, otras con una sombra… y luego está Quite a Ride, que empieza con una bicicleta, un paisaje rural devorado por la niebla y la promesa de que, si te paras a respirar demasiado tiempo, quizá ya no haya un “después”. Silver Lining Interactive ha anunciado oficialmente que se encargará de publicar esta pesadilla surrealista creada por Goodwin Games, una colaboración que promete una de las experiencias de terror más peculiares —y probablemente cardiovasculares— de los últimos años.

El juego invita a recorrer una carretera perdida entre brumas que no solo ocultan el peligro… sino que lo generan. Anomalías, distorsiones en el entorno y fenómenos inexplicables van moldeando un mundo que cambia a cada pedalada. Todo mientras tomas notas, investigas y luchas por mantener la calma, porque si algo no soporta este viaje es que te detengas. Aquí frenar es casi una declaración de defunción.

Una niebla que piensa, un mundo que cambia y un teléfono que quizá no esté de tu lado

El punto fuerte de Quite a Ride no es solo su ambientación, sino cómo utiliza elementos familiares para convertirlos en amenazas silenciosas. La niebla no está “ahí”: actúa, transforma y se expande. El paisaje se deforma, aparecen laboratorios abandonados, se abren caminos imposibles y cada tramo parece diseñado para que dudes de tus propios sentidos.

A todo esto se suma un teléfono misterioso que funciona como guía, archivo y compañero de viaje… aunque no siempre para bien. Una figura críptica envía mensajes que pueden ayudarte o llevarte directo al desastre, reforzando esa sensación de estar siguiendo instrucciones de alguien que sabe más que tú, pero que no necesariamente está de tu parte.

La batería del dispositivo se agota constantemente y solo se recarga pedaleando, lo que convierte la exploración en un ejercicio de supervivencia milimétrica. ¿Quieres luz? ¿Quieres pistas? Pues mueve las piernas. No hay descanso cuando algo te sigue de cerca.

Bicycle-Bound

La colaboración que vuelve al terror más creativo

El acuerdo entre Silver Lining Interactive y Goodwin Games no surge de la nada: ambas compañías ya trabajaron juntas en Selfloss, y aquello dejó claro que compartían sensibilidad artística, ambición narrativa y un cariño casi enfermizo por los mundos inquietantes.

Eben, coordinador de ventas y desarrollo comercial de Silver Lining, lo resumió de forma clara: se enamoraron del concepto al primer vistazo. Sabían de lo que era capaz el estudio y la decisión de volver a colaborar fue automática. Y no es para menos: cuando un juego consigue darte miedo simplemente describiendo que “no mires atrás”, sabes que están tocando algo atávico y muy efectivo.

Por su parte, Ross, director de marketing, confesó que tras probarlo se “murió de miedo”… pero que la sensación fue gloriosa. Ese tipo de pánico bien diseñado que solo aparece cuando un equipo creativo trabaja con precisión de relojero. Y con mala leche del tipo artístico.

Bicycle-Bound

Un terror orgánico, cambiante y compartido

Además del viaje personal, Quite a Ride incorpora un concepto fascinante: progreso colectivo. Las acciones globales de todos los jugadores pueden alterar el entorno, desbloquear zonas nuevas, revelar personajes ocultos o activar misiones secretas a lo largo del tiempo. Un terror vivo no solo dentro del juego, sino también fuera de él.

Este enfoque convierte la experiencia en algo en evolución constante, donde volver al camino días después puede significar enfrentarse a nuevas rutas, nuevas amenazas o nuevos misterios. La carretera no se repite, la niebla tampoco.

Bicycle-Bound

Silver Lining y Goodwin Games: un tándem perfecto para un terror diferente

Silver Lining Interactive, con sede en el norte de Inglaterra, lleva dos décadas siendo una fuerza clave dentro de la escena indie británica. Su compromiso con apoyar proyectos creativos, arriesgados y con personalidad propia encaja perfectamente con lo que propone esta nueva publicación.

Por su parte, Goodwin Games, estudio afincado en Almaty, Kazajistán, es conocido por su enfoque emotivo, atmosférico y profundamente autoral. Cada uno de sus proyectos apuesta por mundos cargados de historia, música y sensaciones que dejan huella, y Quite a Ride parece ser su proyecto más inquietante hasta la fecha.

Un juego de terror a pedales, con niebla que acecha y un teléfono que suda misterio. La combinación perfecta para quienes disfrutan sufrir un poquito… pero con estilo.

Tagged
Suscríbete
Notificar sobre
guest

0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments