Dos desarrolladores independientes presentan una experiencia de humor negro y hechizos dibujados con los dedos
Si alguna vez soñaste con lanzar conjuros trazando garabatos en el aire y, de paso, llegar a tiempo al cumpleaños de tu sobrina, Pluto es exactamente lo que necesitabas sin saberlo. Este peculiar roguelike de construcción de mazos y magia gestual acaba de estrenar su demo gratuita, una versión de prueba de unos 40 minutos que condensa el alma del proyecto: oscuridad, ingenio y el tipo de humor que solo puede nacer de dos desarrolladores con exceso de café y talento.
El juego combina la estrategia cerebral de los roguelikes modernos con la experimentación táctil de títulos como Balatro o Inscryption, pero dándole un giro tan surrealista como brillante. Aquí no basta con elegir cartas: hay que dibujar patrones elementales con los dedos, combinando gestos para crear hechizos únicos e imprevisibles. Cada partida es un puzzle, cada hechizo un accidente esperando a ocurrir, y cada enemigo una excusa más para improvisar magia… o morir con estilo.
Una demo que deja huella (de carbono mágico)
La demo de Pluto es una muestra vertical de su estructura final, ofreciendo alrededor del 40% del contenido del juego completo. Permite probar su sistema de lanzamiento de hechizos, las interacciones con objetos, el diseño de enemigos y la progresión inicial. Todo en una sesión de unos 40 minutos donde el jugador se convierte en un mago que intenta sobrevivir en un mundo que se toma demasiado en serio… mientras él solo quiere entregar un regalo de cumpleaños.
Detrás del tono absurdo hay una capa de diseño muy cuidada: los patrones elementales se entrelazan como un lenguaje secreto que recompensa la creatividad, la rapidez mental y la precisión. Aquí no hay tiempo para pensar en turnos eternos: cada gesto cuenta, y cada error se paga caro. Es un roguelike que exige tanto reflejos como sentido del humor.

Un universo grotesco, pero con alma (y muchas excusas para reírse)
El mundo de Pluto es visualmente impactante. Ruinas malditas, criptas olvidadas y criaturas deformes se combinan con un estilo artístico crudo, casi grotesco, que refuerza su atmósfera de peligro constante. Sin embargo, su narrativa se aleja del dramatismo habitual. No estás salvando reinos ni enfrentando dioses: solo intentas llegar a una fiesta familiar sin morir por el camino.
Esa dualidad —lo sangriento y lo absurdo— define la personalidad del juego. Es el tipo de universo donde puedes volarle la cabeza a un enemigo con un cubo de hielo incendiado por un rayo y, segundos después, lamentarte por no haber comprado papel de regalo. Una sátira del género que, aun riéndose de sí misma, demuestra un enorme respeto por las mecánicas que parodia.

Lo que ofrecerá el juego completo
La versión final de Pluto promete expandir considerablemente su contenido. Contará con más de ocho personajes jugables, cada uno redefiniendo el sistema de lanzamiento de hechizos con sus propias combinaciones gestuales. También incluirá cinco niveles de ascensión, partidas de una hora pensadas para la rejugabilidad y una mitología profunda, contada a través de los objetos y escenarios.
El proyecto está desarrollado de forma totalmente independiente por dos cocreadores, con el arte a cargo de DitchWitch y una dirección creativa que apuesta por un equilibrio entre la fantasía oscura y el absurdo más humano. Porque al final, como en la vida misma, en Pluto no todo va de vencer… sino de llegar a tiempo con el regalo.

